Los funcionarios destacaron que ese proyecto para la explotación
minera contribuirá a dinamizar económicamente la provincia,
principalmente en término de generación de empleos, crecimiento de las
actividades comerciales y desarrollo sostenido.
Pichardo
calificó como saludable la explotación minera y agregó que “nosotros la
saludamos porque desde ya se está produciendo cierta dinamización
económica, aunque nos unimos a los diferentes sectores que solicitan
que debe estar acompañada de los controles necesarios que contribuyan a
preservar el pasivo medioambiental de nuestra provincia”.
En
términos similares se expresaron Francisco José García, vicepresidente
de la Cámara de Comercio y Producción, y Roberto Lazala Calderón,
dirigente clubístico, quienes ponderaron la inversión que se realiza en
la zona y aseguraron que ya ha comenzado a observarse esa dinamización
en las actividades económicas, principalmente en el municipio cabecera.
Por
su parte, el síndico del municipio cabecera, Bienvenido Lázala, destacó
que la exploración minera traerá importantes aportes al desarrollo no
sólo de Sánchez Ramírez, sino de toda la región Noroeste.
“Lo
que sí recomendamos que se tomen las medidas correspondientes para
proteger el medio ambiente, estableciendo mecanismos que eviten que el
agua proveniente de las lluvias arrastren el sulfuro hasta los ríos “,
añadió Lazala.
Para el manejo adecuado de esos residuos y la
preservación del activo medioambiental de la zona, el contrato con la
minera Barrick Gold establece la inversión de 375 millones de dólares
para el saneamiento ambiental de su área de desarrollo, mientras que
otros 70 millones, de los que la minera aportará el 50%, serán
invertidos en la recuperación y saneamiento de las zonas aledañas a la
mina y que está bajo la responsabilidad del Gobierno dominicano.
Lazala
consideró que la minera y las autoridades oficiales deberían informar a
la población de Cotuí los detalles de la alta tecnología que se
utilizará en la extracción de los minerales y la garantía que ofrecen
para la preservación del medio ambiente.
Respecto al uso de
tecnologías modernas, José García estimó que si se implementan ese
mecanismo, se garantizará la salud de los residentes en distintas
poblaciones ubicadas en la parte baja de la mina de Pueblo Viejo, y
además sería de mucho beneficio en términos económicos ya que esta
explotación minera generará mucho empleo.
“Lo primero es que
reviste importancia para la provincia Sánchez Ramírez, siempre que se
tomen las medidas de lugar para que la contaminación ambiental pueda
recogerse, porque nosotros tenemos en la loma de Pueblo Viejo una mina
a cielo abierto donde está el sulfuro y si no hay una empresa, como en
este caso la Barrick Gold, que se ocupe del saneamiento ambiental,
nosotros, los cotuisanos, vamos a desaparecer a causa de esa
contaminación”, comentó García, quien representa a los empresarios de
la región.
Como parte de su representatividad a nivel
comunitario, Roberto Lazala consideró que siempre que se garantice la
preservación del medio ambiente en Pueblo Viejo y las comunidades
cercanas, se debe respaldar la ejecución del contrato entre la Barrick
Gold y el Estado para la extracción del oro contenido en los
yacimientos de sulfuro existentes en la zona.
Otros
representantes de diversos sectores, como el presidente de la Rosario
Dominicana, el de la Asociación de Industriales de Herrera, el director
general de Minería y de agrupaciones empresariales, se han pronunciado
a favor de esa explotación minera y han destacado los beneficios que,
en términos económicos, generarán para los habitantes de la provincia
Sánchez Ramírez y para el país.
En el proyecto minero de Pueblo
Viejo laboran actualmente tres mil empleados y próximamente serán
contratados otros 500, lo que contribuirá a un incremento de la demanda
de bienes y servicios, a dinamizar el comercio y elevar los niveles de
vida de las comunidades.
Se destaca además, que la provincia
Sánchez Ramírez recibirá el 5 por ciento de los beneficios del proyecto
tal y como lo establece la Ley de Medio Ambiente, a la vez que el
Estado Dominicano puede autorizar a la empresa entregar directamente a
las comunidades los recursos que le corresponden.